viernes, 16 de mayo de 2008

Nuevos sistemas de venta de libros: crisis en las librerías, auge de internet

Autor: José Membrive

El READ ON TIME es un nuevo sistema de venta y producción de libros individualizado cuyas redes mundiales facilitan la venta a precio de catálogo de los libros en cualquier parte del mundo

José Membrive

José Membrive

Hace unos días ocurrió un hecho sencillo pero, al mismo tiempo histórico para Ediciones Carena, alguien, desde alguna parte del mundo, nos hizo la primera compra por el sistema Read On Time. El honor recayó en Soleá, novela flamenca escrita por una californiana, Mara Lea Brown. Activando por primera vez este sistema, el lector puso en marcha nada menos que un proceso de producción y distribución de un ejemplar en exclusivo para él. Desde la imprenta al consumidor.
 
Y es que la industria del libro está afectada por un terremoto que durará bastante tiempo. Hasta hace unos años los libros se producían en naves ocupadas por imprentas de grandes dimensiones, que vomitaban resmas de papeles a insólitas velocidades. Hacer mil libros equivalía a dos horas de preparación de imprentas y cinco minutos de funcionamiento. Hacer sólo mil libros era dilapidar tiempo y dinero, hacer más era dilapidar papel.
 
Hoy es factible enviar un archivo con el diseño de un libro desde Sevilla a una planta de producción situada en Buenos Aires, México DF, Sydney, Amsterdam o cualquier otro lugar, producir un solo libro y hacerlo llegar al particular lector que lo había demandado. Y todo esto a un precio de catálogo. Este es el sistema Read On Time, por el que Carena está apostando fuertemente y que ya está dando sus primeros pasos, al menos para lectores más concienciados.
 
 
Mara Lea Brown: Soleá (Ediciones Carena, 2007)
 
En mi experiencia como persona implicada en la producción y comercio del libro, he podido constatar la existencia de dos grandes grupos de lectores (siendo consciente de que toda generalización implica inexactitudes y excepciones). En primer lugar estarían los consumidores de libros y en segundo lugar los “consumidos” por los libros. Los primeros recurrirían al libro por placer, siguiendo las tendencias generales del mercado y los segundos por necesidad: profesionales que necesitan de ellos para perfeccionarse como historiadores, literatos, investigadores, profesores universitarios y lectores especialmente apasionados por algún tema.
 
Hasta ahora cada uno de estos grupos de lectores tenían sus lugares de compra: las librerías generales y las librerías especializadas. En este campo también se está produciendo un gran cambio: las grandes superficies están compitiendo fuertemente –en algunos casos sustituyendo- a las librerías generales, al menos en el campo de los best-sellers, pero las librerías especializadas están siendo sustituidas por la venta por internet. El encarecimiento de locales y almacenamiento, junto a las facilidades de venta por Internet hace inviable a medio plazo el mantenimiento de las librerías especializadas.